Lunes, Mayo 29, 2017
   
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La ética del robo

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No era un día más para el comité de ética. La mano venía brava... Ya de por sí tomar agua de la canilla y comer galletitas rellenas sabor frutilla (de contrabando) que sobraron del Mundial de Brasil no les hacía ninguna gracia, pero tener que sacar a Joseph dolía, o más bien, les daba miedo.

- ¡¿Por qué es tan terco?! Si se nos siguen cayendo sponsors vamos a tener organizar la próxima Copa del Mundo en Groenlandia y poniéndole chalecos a los pingüinos - comentó un dirigente en la reunión. Acto seguido, otro de los presentes sacó su celular.

- Mi amor, llevate a los hijos a otro país, ¿dale? Y si podés no me digas por teléfono a cuál, apagá el rastreador del GPS del celular y preferentemente que sea un lugar donde puedas cruzar otra frontera por tierra, así no quedan rastros ni del pasaje. Te amo. Llevate el sushi para el viaje que vence hoy y decile a los niños que también los amo.

En ese momento, irrumpe en la sala un uniformado escoltado por dos guardias. Con la gorra entre sus manos, ambas sobre la zona pélvica (sin contacto) en señal de malas noticias y con cara de tristeza, les dice en voz baja:

- Cumplo con el deber de informarles que el representante de las Islas Kiribatí del Norte no estará presente. En el día de hoy, hace pocas horas, se confirmó que su cuerpo fue hallado sin vida, ahogado en el río próximo a su casa, luego de un paseo en bote.

- ¡Pero si él no tenía bote! - exclamó uno de los presentes.

- ¿No? ¿Tampoco tenía unos zapatos de cemento? - preguntó extrañado el uniformado.

Nadie supo qué decirle y por lo tanto, se retiró de la sala con más preguntas que respuestas dada la reacción de aquellos hombres. Un valiente ciudadano de una isla caribeña de nombre raro fue quien despertó a los presentes y animó a sus compañeros:

- La justicia tarda pero llega. Ya lo están investigando. En honor al compañero caído, voto por suspender a Joseph 90 días y poner en su lugar a Michel.

- ¡No podemos poner a Michel! ¡También está siendo investigado! ¡A él también hay que suspenderlo! - gritó un hombre de alguna remota ciudad de Oceanía mientras se tiraba de los pelos en forma desesperada.

- ¡Entonces por los estatutos, o es Valcke o es Chung! - afirmó el caribeño.

- ¡Tampoco! ¡Están bajo sospecha! ¡90 días para ellos también! Tenemos que poner a alguien que parezca inofensivo... Alguien de perfil bajo, que de buena impresión en la gente - comentó un tercero en discordia que durante otras reuniones parecía saber más de golf que de fútbol.

- Entonces pongamos al camerunés. Es lo mejor... Es afrodescendiente, cumplimos con la cuota inclusiva, nos ahorramos en un futuro que nos digan racistas... Eso sí, no lo podemos mandar a Estados Unidos sin guardia privada, vieron como es la policía de allá con estos temas... - aportó el caribeño.

El voto fue por unanimidad. Ninguno volvió a ver a su familia.

Por Andrés Gómez
@pandaUY

* Todo lo escrito en esta historia es ficticio y a modo de humor. Si usted cree que roza la realidad o se parece a ésta, quedará a su entero criterio.