Lunes, Mayo 29, 2017
   
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La misma Argentina de siempre

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Se fue la copa América Centenario, y no hizo otra cosa que darnos confirmaciones sobre la realidad de cada uno de los países que se metieron en la cancha a jugarla.

Clarísimo quedó, que CONMEBOL y CONCACAF, están en escalones totalmente diferentes. Hay un puente grande entre el nivel de los de aquí y los de allá.

México puede seguir vendiéndose espejitos de colores a si mismo, pero está a años luz como selección de ganar algo importante. Se fue de la copa dando lástima cuando jugaba prácticamente como local.

Chile confirmó, esta vez ganando la copa en buena ley, que tiene el mejor plantel de su historia. Que lo disfrute, va a pasar mucho tiempo para que tenga un equipo de este nivel.

Brasil, sufre diametralmente lo opuesto. Esta, salvo por Neymar, es una generación digna de ser olvidada. Nos acostumbramos durante toda la vida a ver una selección donde era un problema elegir quien jugaba, porque tenía normalmente a los mejores delanteros y volantes del mundo a disposición. Pero toda regla tiene su excepción, y Brasil está sufriendo a esta generación excepcional.

Argentina, por su parte, confirma una línea que coincide exactamente con el resto de su historia.

Ha ganado muchos títulos si, pero ha perdido más finales de las que ganó. Y eso no es patrimonio de esta generación Señores, Argentina ganó 14 copas de América, y también perdió 14 finales, 14!. Uruguay por su lado, ganó 15, y ¿sabe usted cuantas finales perdió?, perdió 6 finales, en 21 jugadas.

Si hilamos más fino, Argentina y Uruguay se enfrentaron 12 veces en finales de América, Uruguay se llevó 10 de esas copas, mientras que Argentina, venció en 2 de esas finales.

Podemos ser un poco más crueles y sumar la final del mundial de 1930, que también se la llevó Uruguay, o recordar que Uruguay tiene 2 campeonatos mundiales, habiendo jugado la final, precisamente 2 veces. Argentina, ya perdió más finales de las que ganó también en mundiales, ganó 2, pero perdió 3.

Un país gigante, con tamaño de continente, termina sacando ventaja en muchos aspectos ante otros menos poderosos, es por ello que se hace fácil entender como sus equipos, juntos, han alcanzado 24 copas Libertadores, mientras que los grandes de Uruguay, tan solo 8.

Pero, que pasa cuando nos fijamos cuantas de esas Libertadores, se convirtieron en una copa Intercontinental?, fácil..

Un país chiquito, pero con alma de guapo, ganador, que se agranda en las finales, convirtió 6 de esas copas en Intercontinentales, si señor, 6 de 8.

Por otro lado, país grande, al que no le gusta nada jugar finales, de esas 24 Libertadores.. llevó a su país 8 Intercontinentales, si, leyó bien, 8.

No podemos hacer entonces más que concluir en que, esta generación de Messi y compañía, no está maldita, ni ha hecho nada que se salga de la línea. Es simplemente, (y la historia puede confirmárselo, en números, al necio que quiera negarlo) , que la camiseta Argentina, no está hecha para jugar finales.

Por Bernardo Fernández