Lunes, Noviembre 20, 2017
   
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Una vuelta por la Plaza

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Dos cosas bien diferentes se desprenden del análisis que nos obliga a hacer este torneo Clausura que se está yendo, y que ya tiene un merecido y justo campeón.

La primera es darle valor y reconocer a un Plaza Colonia, que juega como entrena, de forma seria, pareja, con carácter, y un fútbol ordenado en defensa y efectivo en la ofensiva, haciéndonos recordar a los viejos equipos del fútbol Uruguayo, esos que vendían cara la piel, y que no regalaban ni un solo centímetro en la cancha.

Es de orden, no caer en la “chiquitez” tan típica de nuestro fútbol, de quitarle valor al título obtenido por Plaza Colonia, desmereciéndolo desde un rústico análisis que señala a los grandes, que al pasar por un mal momento, le regalaron el campeonato a otro equipo.

Eso no es del todo cierto, Peñarol está primero en la Anual, y Nacional lo escolta, ambos aún mantienen chances de obtener el Uruguayo, y sin ir más lejos, de regir el antiguo método de disputa a dos ruedas, uno de los grandes estaría a punto de dar la vuelta.
Esto indica que tiene mucho más valor el título conseguido por el “Pata Blanca”, los grandes no han hecho un buen Uruguayo, pero lejos está de ser el peor.

Lo segundo que necesariamente hay que analizar, y en lo que hay que trabajar, es en el lamentable nivel que presenta  el Torneo Uruguayo en general. Canchas impresentables (incluido nuestro máximo escenario), jueces de un nivel casi amateur, que fallan mucho más de lo que aciertan, y equipos que no logran, salvo el Campeón, mantener una regularidad aceptable durante dos o tres partidos.

Es necesario sentarse a pensar, aprenderse de nuevo el mapa, y trabajar de una vez por todas de forma seria. Esto no se trata de copas ni de quien finalmente la levantó. Se trata de trabajar y trabajar, de forma humilde, de no dar batalla por perdida antes de jugarla, y mucho menos darla por ganada.

Hay que reaprender el libreto, y seguir el ejemplo de aquellos que  laburan el día a día en silencio, tomando impulso mientras todos los demás los miran y susurran.. “se va a caer, ya se va a caer, en la próxima se cae”.

Pues no se cayó, infló el pecho en el Campeón del Siglo, se robó el invicto del Carbonero en su nuevo escenario, le sacó el Clausura de la punta de la nariz en su propia casa, y amenaza con ser una piedra muy difícil de sacar del camino en una Final por el Uruguayo.

Es lindo tener la humildad de aprender cuando alguien nos da una lección, sobre todo cuando esa lección viene cargada de trabajo, corazón y humildad.

Se parece bastante a un recordatorio, como si un grupo de tipos llegados desde la ciudad de Colonia, hubiese venido a pasarnos una película en diapositivas, para hacernos acordar como lograba el fútbol Uruguayo ganar tanta cosa en otra época.

Solo queda entonces sentarse a mirar esta película, hablar un poco menos, observar un poco más, y agradecer que estos tipos nos hayan sacado a todos… a dar una vuelta por la Plaza.

Por Bernardo Fernández