Miércoles, Noviembre 22, 2017
   
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Lasarte por el mango

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Una semana después del polémico alejamiento de Gustavo Munúa de la dirección técnica de Nacional, la Directiva del club anunció la designación de Martín Lasarte como nuevo entrenador.

Sin compromisos laborales, era el candidato lógico y principal para este momento de la institución (probado, con experiencia y espalda suficiente para asimilar la presión y cambiar la pisada), por lo que parece razonable y acertada la decisión adoptada por su dirigencia política y deportiva.

El otrora campeón con el tricolor, con recio bigote como jugador primero y como DT después, será presentado oficialmente el jueves 16 de junio al mediodía, estampando su firma en un contrato que lo unirá al Albo por un año y medio, resultados deportivos mediante, claro está.

Lasarte vuelve a Nacional tras una década que lo vio sentado en distintos banquillos del mundo. En esta oportunidad estará acompañado por su mano derecha, Rodolfo Neme, como ayudante técnico, y por Marcelo Tulbovitz como preparador físico –el John C. Reilly uruguayo, quien ya entrenó a los players del glorioso en la temporada 2011/2012 junto al Muñeco Gallardo-. No se descarta la posibilidad de incorporar otro elemento al cuerpo técnico y O Rei, Léo Gamalho, se frota las manos (antes y después de hacerse la media cola Zlatanezca que tan bien le queda).

Los desafíos del nuevo y viejo conocido entrenador son meridianamente claros:
1. Mantener piezas claves del plantel actual (Diego Polenta, Mauricio Victorino y Nico López, a vía de ejemplo), que permitan cierto conocimiento y solidez al equipo.
2. Limpiar la plantilla de aquellos que no han sabido aprovechar las oportunidades que se le han brindado (Nacho González, Ignacio Gonzalez y el 10 aquel que jugaba en Danubio, para nombrar solo a algunos);
3. Reforzarse con algunos jugadores trascendentes, del medio local preferentemente, mechando valores juveniles de las canteras (Lasarte siempre tuvo buen ojo para ello; recuerden los resultados que dio un desconocido Rodrigo Sebastián Vázquez a principios de los 2000 o las oportunas incorporaciones a sus planteles de jóvenes promesas como fueron Luis Suárez y Antoine Griezmann (antes que la FIFA y Ruglio, respectivamente, conocieran de su existencia); y
4. Rápidamente obtener un resultado deportivo que ayude a cambiar el aire, como puede ser la obtención del campeonato especial uruguayo venidero –que nos agarrará sin competencia internacional para excusarse y una necesidad imperiosa de volver a la victoria-.

¿Es mucho pedir? Considerando la talla de un señor entrenador como Martín Lasarte, conocedor del club y técnico bicho, entiendo que no. Esto es Nacional y lo sabe perfectamente.

No esperemos un ballet. No es su estilo. Eso sí, confiamos ver un fútbol utilitario, competitivo y ganador.

Bienvenido Martín, a tomar Lasarte por el mango y a ganar!

Por Gustavo Di Genio