Lunes, Enero 22, 2018
   
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La AUF debe mirar ya el futuro de la selección

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La Asociación Uruguaya de Fútbol no tendrá demasiado tiempo para descansar en cuanto a que deberá comenzar a definir el futuro de la selección. Y el primer y necesario paso a dar será decidir quién será el encargado de orientar el proceso de selecciones.

El contrato de Oscar Tabárez llegó a su fin con el último partido de Uruguay en el Mundial 2014, por lo que ahora la gran pregunta es saber si los neutrales de la Asociación se inclinarán por renovarle el contrato al maestro o, por el contrario, se apostará a mantener al entrenador en otro cargo, para que sea quien tenga la tarea de coordinar todas las selecciones nacionales, para así mirar al futuro y darle la posibilidad de orientar a la mayor a otro técnico.
La realidad indica que la AUF deberá tomar rápidamente una decisión, aunque también que no está facultada para hacerlo. Porque más allá de haber despotricado contra la FIFA en los últimos días, la AUF también maneja ciertos intereses aunque a muchísima menor escala.
Primero, este Ejecutivo que lidera Wilmar Valdez estará en funciones hasta el 31 de julio, y después entrará en danza la novela para decidir si continúa o llegan nuevas autoridades que no solo tienen que decidir sobre la selección mayor sino también en la organización del resto de los combinados.
Segundo, habrá que lidiar con los clubes con respecto a la oferta que se le podrá o no realizar a Tabárez, teniendo en cuenta que las instituciones plantearon desde hace tiempo la disconformidad con los gastos de la selección y del cuerpo técnico (unos 100 mil dólares mensuales), con el que, por otra parte, existen grandes atrasos en el pago de su salario.
Por lo pronto, más allá de que el Mundial de Brasil terminó para la Celeste, en lo que resta del año queda actividad por afrontar dado que habrá cinco fechas FIFA para jugar amistosos internacionales (1º de setiembre, 6 y 14 de octubre, 10 y 18 de noviembre) que deberán aprovecharse no solo para recaudar sino para prepararse para la Copa América de 2015, para lo que también habrá otras dos fechas FIFA en marzo.
Tras la Copa América nuevamente habrá una nueva fecha FIFA, y después será tiempo del inicio de las eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018.
Por lo tanto, queda en claro que no hay demasiado tiempo que perder.
Habrá que ver si la AUF puede tomar rápidamente una decisión con respecto al futuro de la selección nacional, sabiendo que primero deberá poner la casa en orden. Y eso es lo más complicado en este fútbol uruguayo en el que la organización que ha mostrado en los últimos años la selección es un oasis dentro del caos.
Tabárez dejó en claro que está dispuesto a escuchar una oferta concreta que abarque todos los aspectos “que en estos ocho años ya se conocen cuáles son”, dijo apenas concretada la eliminación celeste.
La idea es que el maestro siga vinculado a la selección, sea como técnico o bien como cabeza de todas las selecciones, pensando en que quizá llegará con varios encima al Mundial 2018.

Colombia cortó la aventura celeste

Se dio todo pero no alcanzó. Faltó fútbol, el rival pegó en los momentos justos y, para colmo, cuando se intentaba por todos los medios, con sus limitadas armas, se encontró con un golero más que seguro. A Uruguay se le terminó el sueño de pisar fuerte en el Mundial de Brasil, y cayó por 2 a 0 frente a Colombia en los octavos de final, lo que significó sellar el pasaje de vuelta a Montevideo.
La Celeste dio lo que pudo en este partido que, como se esperaba en lo previo, fue por demás complicado. Sin Suárez (que más allá de la insólita sanción a la que fue expuesto debe haberse dado cuenta de que esa reacción ante Italia mermó sensiblemente el poderío de su equipo), los de Oscar Tabárez dieron lo que pudieron en lo futbolístico. Y quedó en claro nuevamente que una cosa es el equipo con el “Pistolero” y otra sin él.
La eliminación provocó, por ello, un sabor doblemente amargo. Porque futbolísticamente Colombia fue más y ganó merecidamente. Y quizás, o no, la historia pudo haber sido otra con el goleador celeste.
Pero quienes entraron a la cancha buscaron como pudieron, las corrieron todas e intentaron, aunque sin suerte.
Es más: pese a que el rival manejó a placer la pelota en la primera etapa, Uruguay lo limitó en ese aspecto cerrándole el camino a su área pese a tener algunos problemas sobre todo por la izquierda de la defensa, donde era superado “Palito” Pereira.
El técnico Oscar Tabárez finalmente decidió variantes para este partido (ingresó Forlán por el suspendido Suárez y Maxi Pereira por Lodeiro), pero mantuvo esa línea de tres final con el objetivo de sumar gente en la mitad de la cancha y de replegarse cuando no se tuviera el balón.
Pero llegó un gol de otro partido, el primero de James Rodríguez, que paró de pecho el balón afuera del área, se acomodó y anotó un tanto para aplaudir. Y cambió todo. Ahora Colombia ganaba en tranquilidad, y Uruguay estaba obligado a salirse de su libreto e intentar apostar algo en ataque.
La Celeste intentó en un par de ocasiones. A los 30’ generó su mejor incidencia luego de que Forlán cediera a Cavani y éste enviara a Rodríguez, que no pudo conectar. Y luego sería Cavani el que de tiro libre estuvo cerca.
Eran situaciones esporádicas mientras Colombia tenía la pelota, aunque en un balón al área cafetera Yepes cometió falta a Forlán, que ignoró el árbitro ante el fuerte reclamo del blondo delantero.
Uruguay mantuvo la calma pese a todo. Pero a poco de iniciado el complemento Rodríguez pegó de nuevo tras un centro que encontró mal parada a la defensa, y se le bajó de cabeza el balón al delantero. Ahora sí se hizo todo cuesta arriba. Tabárez intentó cambiar, pero Stuani, Ramírez y Hernández no fueron solución. Igual, se fue. Se quiso, se buscó. Y lo instólito es que, pese a las limitaciones futbolísticas, bien se pudo haber descontado.
Pero Ospina se mandó terrible atajada ante el “Cebolla”; desvió un centro que se cerró de Stuani; le tapó un mano a mano a Maxi Pereira y atajó abajo frente a remate de Stuani, para transformarse en la otra figura del partido.
A esa altura, más allá de que en la cancha nadie se resignaba, el partido estaba liquidado y la aventura mundialista llegaba a su final, sin que se pudiera concretar el ansiado cruce con Brasil.
Era a matar o morir. Como ante Inglaterra e Italia. Pero esta vez no hubo caso.

OCTAVOS DE FINAL
URUGUAY 0 - 2 COLOMBIA

Cancha: Estadio Maracaná de Río de Janeiro.
Juez: Björn Kuipers. Líneas: Sander van Roekel y Erwin Zeinstra (Terna de Holanda). Cuarto árbitro: Svein Moen (Noruega).

URUGUAY: Fernando Muslera, José María Giménez, Diego Godín, Martín Cáceres, Maximiliano Pereira, Alvaro Pereira (52′ Gastón Ramírez), Alvaro González (66′ Abel Hernández), Egidio Arévalo Ríos, Cristian Rodríguez, Diego Forlán (52′ Christian Stuani) y Edinson Cavani. Director técnico: Oscar Tabárez.

COLOMBIA: David Ospina, Camilo Zúñiga, Cristian Zapata, Mario Yepes, Pablo Armero, Abel Aguilar, Carlos Sánchez, Juan Cuadrado (80′ Fredy Guarín), James Rodríguez (84′ Adrián Ramos), Jackson Martínez y Teófilo Gutiérrez (67′ Alexander Mejía). Director técnico: José Pekerman.

GOLES: 28′ y 50′ James Rodríguez (C).
Tarjetas amarillas: 54′ José María Giménez (U), 77′ Diego Lugano (U), 78′ Pablo Armero (C).

Para Forlán, es tiempo de renovación

Tras la eliminación ante Colombia, Diego Forlán le quitó dramatismo a la situación. “El fútbol es así, uno siempre intenta hacer lo mejor posible y a veces las cosas no se dan, pero estamos tranquilos y con la frente en alto”, explicó.
El delantero, que no tuvo buen rendimiento en los partidos en los que le tocó estar, agregó que “fuimos derrotados por un buen equipo, se hizo difícil correr atrás de la pelota e hicimos lo posible pero no se pudo”.
Igualmente, rescató “todo lo que ha logrado este grupo, como clasificar a dos Mundiales seguidos, algo que no era fácil, se estuvo en semifinales y en octavos, sabiendo que es un partido de eliminación”.
El blondo delantero del Cerezo Osaka opinó, en tanto, que Uruguay “necesita una renovación generacional”, algo que “es normal, lógico y no debe ser motivo de ningún trauma”.
En ese sentido, dijo que “creo que los cambios van a venir, porque culmina una etapa pero el fútbol sigue, la selección también y comenzará otra”, y no dudó en asegurar que “Uruguay debe mantener su proceso de trabajo a nivel de selecciones”.
“Es la forma en que hay que trabajar. No tengo idea si Tabárez continuará en el cargo, pero el proceso de selecciones se debe mantener porque ha sido exitoso”, agregó.
Edinson Cavani, por su parte, dejó en claro que “a nadie le gusta perder, y menos en estas instancias, pero se dio todo y nos vamos con la cabeza en alto porque dimos todo lo que teníamos. Creo que Colombia hizo mejor las cosas adentro de la cancha”.
Consultado sobre cómo se tomó la ausencia de Suárez, dijo que “pega porque era un buen momento para todos y para Luis, pero esto es una selección y estamos prontos para afrontar momentos difíciles. Está formado por los mejores jugadores de nuestro país y estábamos convencidos de que podíamos salir adelante”.
Por otra parte, aseguró que “termina una etapa de un proceso y dentro de un tiempo se empieza de nuevo con muchos jugadores de este plantel”, y envió el mensaje de que “el que quede al mando verá que hay un grupo de fierro que ha dado el máximo”.
El delantero confesó que en este Mundial faltó el Cavani goleador. “Hubiera sido lindo para todos que estuviera ese Cavani, pero no juega un solo jugador dentro de un equipo. Somos un grupo y cada uno tiene que hacer lo suyo. No apareció el Cavani que querían pero siempre se ganó como equipo, no por un jugador en particular”, dijo.
Álvaro González, al igual que Egidio Arévalo Ríos apenas culminado el partido, hizo referencia a que se sintió la ausencia de Suárez aunque, en este caso, dijo que fue determinante.
El volante expresó que “vi bien a Uruguay en el Mundial, podía haber avanzado más porque podíamos haber conseguido llegar a la definición. Pero nos sacan a un gran jugador y eso es como si a Colombia le sacaran a Cuadrado o a James Rodríguez: se terminaría Colombia; y a nosotros nos pasó. Intentamos de cualquier forma sin Luis y no nos alcanzó. Nos vamos frustrados”.
El “Tata” dijo que se llegó a este partido “con rebeldía, rabia y ganas de ir contra todo. Intentamos de cualquier forma, sabíamos que nos faltaba un gran jugador y pensamos que lo podíamos suplir, pero ellos se encontraron con un golazo que cambió el partido, y en el segundo cometimos una serie de errores”.
El golero Fernando Muslera, en tanto, dijo que “no se dio el juego que queríamos, Colombia hizo bien las cosas y se llevó el pasaporte. Fueron dos tiempos diferentes, ese golazo le dio más tranquilidad y luego hicieron su juego, mientras que a nosotros no nos salieron las cosas”.
El arquero agregó: “Ahora a pensar en lo que se viene, para muchos de los jóvenes todavía queda selección”.

La Celeste llegó a casa entre aplausos

Tras la eliminación mundialista, la selección uruguaya de fútbol arribó al Aeropuerto de Carrasco sobre las 19.30 horas de la víspera.
Miles de personas aguardaban la llegada de la Celeste, esperando ver a los futbolistas, en medio de cánticos que fueron surgiendo de manera espontánea mientras se esperaba el vuelo desde Brasil, y que explotaron una vez que la delegación saludó a los hinchas.
Diego Lugano hizo lo imposible y dialogó con los guardias de seguridad a los efectos de poder pasar en el pasillo humano que se había formado, pero se le dijo que era imposible.
Por lo tanto, los futbolistas optaron por saludar a la gente apenas salieron de la sala de embarque, al igual que el cuerpo técnico, y se formaron como para salir a la cancha, posando para la foto que nadie se quería perder, a modo de agradecimiento a los hinchas.
“Esto es mucho más de lo que merecemos”, dijo el capitán celeste, mientras que todos coincidieron con que “el recibimiento fue por demás importante, aunque queríamos darle otra alegría a la gente”.
No todos los jugadores llegaron a Montevideo, ya que Nicolás Lodeiro, Álvaro Pereira (los dos juegan en Brasil), Fernando Muslera, Álvaro González y Jorge Fucile decidieron permanecer en tierras brasileñas. También el presidente José Mujica esperó el arribo de los futbolistas y el cuerpo técnico, acompañado por la ministro de Turismo y Deporte, Liliám Kechichian, y el subsecretario Antonio Carámbula, quienes saludaron a cada uno de los integrantes de la delegación.
Una hora después de pisar suelo uruguayo, la delegación subió al ómnibus que la trasladó rumbo al Complejo “Uruguay Celeste”, en medio del saludo y el aliento de los fanáticos.
La idea era dar un par de vueltas por el estacionamiento del aeropuerto para agradecer a los simpatizantes, pero fue imposible.
La aventura mundialista llegó a su fin. Ahora será tiempo de descanso para la mayoría, algunos días en nuestro país y el rápido retorno a los clubes en los que militan estos futbolistas que dejaron lo que pudieron a lo largo del Mundial, que obtuvieron dos resultados resonantes en el fútbol mundial, pero que no pudieron avanzar más allá de los octavos de final pese al esfuerzo.
Será tiempo de retomar la actividad clubista y aguardar de la mejor manera la vuelta a la selección, con la experiencia de un segundo Mundial a cuestas para la mayoría, y la primera para unos pocos, que serán el futuro de la selección.

Fuente: El Telégrafo
Foto: Tenfield